Ana López, directora de marketing de Fonvirtual, nos cuenta en forma de historia real cómo las soluciones de empresas como faxvirtual y fonvirtual ayudan a dirigir un negocio desde China, facilitando la comunicación y las transacciones entre empresas que operan en países diferentes en los que se encuentran sus clientes. 

Cómo dirigir un negocio desde China trabajando para cualquier país

Tras varios viajes a China, un día decidí no volver a España y asentarme definitivamente en Pekín. En aquella época era un pequeño empresario-freelancer, es decir, tenía mi cartera de clientes, los cuáles podía gestionar yo mismo sin necesidad de contratar a nadie más. Ya había empezado a vivir cómodamente en mi país, con mi negocio…, pero un día me di cuenta de que no podía detenerme ahí. Siempre me había interesado por la cultura China y la posibilidad de poder trabajar y ofrecer mis servicios desde aquella región. Por cierto, soy ingeniero y me dedico a programar autómatas para empresas de ingeniería. Un día, de repente, allí me presenté, con las maletas llenas, mi portátil, mi móvil y un manual con palabras para sobrevivir, aunque el inglés se me daba bastante bien. Antes de nada, busqué un espacio coworking donde tenía planeado seguir trabajando mis 8h al día. En mi negocio, tuve que adaptarme a ciertas limitaciones: advertir a mis clientes que sólo estaba disponible por la mañana (hora española) y a veces adaptar mis horarios para no perder negocios importantes.

Recomendaciones para ser un freelancer en China

Dirigir un negocio desde China no es tarea fácil, pero gracias a diferentes herramientas y conocimientos, lo supe llevar. Por un lado, como ya tenía mis propios clientes, no tuve que buscar plataformas a partir de las cuáles encontrar trabajos, pero sí tuve que apostar por más herramientas que me ayudaran a encontrar clientes de manera no física, así como facilitar el trabajo en términos de contacto y pagos:
  1. Sitio web. No tuve problema en hacerme con mi propio sitio web. Contraté un host de España, ya que algunas páginas chinas son bloqueadas en los demás países, por eso me encargué de contratarlo todo en países europeos. En mi sitio web, además del contacto, introduje mi portfolio, el cuál iba actualizando poco a poco.
  2. Sistema de pagos. Como yo estaba en China y mis clientes en España, decidí apostar por un sistema de cobro por teléfono, que realizaba el pago con un sistema automático de Inteligencia Artificial (siempre me ha gustado estar a la última en tecnología) mediante una llamada telefónica. Por un lado, me aseguré de que mis clientes se sintieran seguros cuando realizaran los pagos (evitando, por ejemplo transferencias bancarias) y por supuesto, yo también. Por otro lado, me informé de las nuevas leyes sobre sistemas de pago que pronto saldrán, adelantándome a ellas, como es la normativa PSD2 que entra en vigor el 14 de septiembre de 2019.
  3. Trabajar en la nube. Tuve que encontrar un sistema para compartir y enviar archivos con mis clientes desde China, ya que los servicios de Dropbox y Google no funcionan aquí.
  4. Soporte de terceros. Se trata de una tarea indispensable, pues con el tiempo necesitarás orientación o apoyo.
Aparte de los problemas causados por la diferencia horaria (+7h en Pekín), nunca pensé que sería posible conservar la totalidad de mi clientela gestionando mis negocios desde el extranjero.

Instrumentos adaptados

Me gustaría conservar mi número de teléfono o al menos conseguir otro con un prefijo español. Tras una larga investigación, y la comparación de una multitud de ofertas telefónicas, todas más caras que las otras, descubrí la telefonía IP. El principio es simple, la voz se transmite a través de Internet y no a través de una red analógica. Es una solución ideal para evitar costes adicionales de llamadas internacionales. Continué mi investigación y, tras comparar los diferentes proveedores de centralitas telefónicas virtuales, decidí suscribir la oferta propuesta por Fonvirtual. Me permitieron realizar la portabilidad de mi número español sin problemas y así, pude rescindir mi contrato telefónico con mi anterior proveedor. Ahora puedo recibir llamadas con este número en mi portátil directamente o en mi smartphone y tablet. He firmado un contrato de Internet local, y puedo conectarme a mi centralita desde cualquier navegador de Internet. Elegí otras características como el buzón de voz, indispensable para no perder ninguna llamada. También he programado un mensaje de bienvenida que informa a mis clientes de mis horarios de disponibilidad y de cualquier otra información importante. Gracias a esta centralita telefónica virtual, he evitado el gran  problema de las  llamadas perdidas y he podido conservar mi número español sin arruinarme. En efecto, en cuanto a precios y tras comparar, la oferta es bastante atractiva. No tengo restricciones de movilidad y puedo seguir viajando regularmente sin dejar a un lado mi actividad. Mi centralita funciona tanto con wifi como con 4G. Hoy, mi actividad se desarrolla cada vez más, mi expatriación no ha sido en modo alguno un freno a mi crecimiento profesional, y sigo moviéndome por todo el mundo sin ninguna limitación.