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Contratos Internacionales

Los Contratos Internacionales puede definirse como un acuerdo pactado entre dos o más partes, con domicilios en estados diferentes. Este acuerdo crea, modifica y extingue relaciones económicas de naturaleza económico-patrimonial, con ánimo de lucro y habitualidad entre las partes, que se comprometen a cumplir.

Este acuerdo consiste en que un vendedor de un determinado país entrega un bien o presta un servicio a un comprador extranjero, en forma, lugar y fecha pactados y bajo un precio determinado. Todo ha de estar de acuerdo con la legislación acordada o en su defecto por las normas de derecho internacional.

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Principios

Los principios que han de regir los contratos internacionales son, el principio de Autonomía material (es decir, la libertad de las partes para redactar las cláusulas de su contrato) y el principio de la Autonomía de la Voluntad (libertad para escoger la legislación a la que se acoge el contrato), así como la buena fe contractual, es decir, que se quiera cumplir con lo efectivamente dispuesto y no se tengan otras intenciones ocultas o poco claras y el cumplimiento de lo pactado con la diligencia debida en cuanto a los usos y costumbres de cada sector.

Claúsulas esenciales de los Contratos Internacionales

Las cláusulas esenciales que todo contrato internacional debería tener son:

  1. Preámbulo: Se debe hacer referencia a los motivos que han originado el contrato, así como las gestiones previas y, de haberla, la conexión que tiene este contrato con otro principal u otros subcontratos.
  2. Partes: Definir de forma breve las personas vinculadas al contrato así como los organismos intervinientes.
  3. Objeto: Determinarse el tipo de contrato y la obligación principal de cada una de las partes.
  4. Condiciones de entrega: El INCOTERM usado.
  5. Precio: Teniendo en cuenta, embalaje, transporte, seguro, aduanas, documentación, tipo de cambio (si procede), etc.
  6. Condiciones de pago: La moneda, la forma de realizar el pago y el medio usado para ello.
  7. Entrada en vigor: Momento en que se hará efectivo el contrato. Normalmente a la firma de éste.
  8. Cláusula Penal: Indemnización por daño y perjuicios en caso de incumplimiento.
  9. Fuerza Mayor: Eventos imprevisibles y ajenos a la voluntad de las partes que impiden el cumplimiento del contrato.
  10. Autorizaciones y permisos: No sólo enumerarlos, sino describir su procedimiento para obtenerlos.
  11. Garantías Contractuales: De oferta (garantía de que el adjudicatario firmará el contrato), de reembolso (la devolución al comprador de los anticipos percibidos por el vendedor en caso de incumplimiento), de ejecución (cubrir riesgos por incumplimiento del vendedor) y de garantía (cubrir el cumplimento de las obligaciones del vendedor durante el periodo de garantía).
  12. Seguro: El tipo de póliza contratado (ejemplo: ICC A, ICC B, etc.)
  13. Idioma en que está expresado el contrato.
  14. Resolución: Cada parte podrá poner fin al contrato si la otra lo incumple.
  15. Legislación aplicable al contrato.
  16. Órgano o jurisdicción competente en caso de conflicto.
  17. Otras disposiciones.

Documentos Previos al Contrato Internacional

En la fase de negociación, es usual trabajar con una serie de documentos antes de llegar al contrato en sí. Siendo que muchos de éstos no son necesariamente válidos legalmente hablando, en ciertos sectores es frecuente encontrarlos. Veamos algunos de ellos:

  1. Carta de Intenciones: Es una declaración de voluntades recíproca de celebrar un contrato en un futuro próximo determinado. No tiene un efecto jurídico vinculante, pero si un alto valor ético para quien lo suscribe.
  2. Precontrato: Es un convenio en el que dos partes se comprometen a celebrar un contrato en un tiempo futuro determinado, y con un contenido y clausulas determinadas, pero que por el momento no quieren contraer. Con la simple aceptación de las partes, este precontrato puede convertirse en el contrato definitivo.
  3. Opción: Es un acuerdo mediante el cual una parte otorga a la otra la facultad de decidir unilateralmente, dentro de un plazo, la realización de un contrato determinado.
  4. Oferta: Es una voluntad declarada unilateralmente por el oferente, que se obliga a cumplir con la entrega de un bien o prestación de un servicio o negocio frente a la otra parte. Ha de ser firme y definitiva, sin poder estar sujeta a cambios posteriores, y tener un plazo de validez fijado por ley.

Para que estos documentos (salvando la Carta de Intenciones) se transformen en un contrato, tan sólo es necesario el consentimiento de las partes contratantes, produciéndose así el llamado perfeccionamiento del contrato.

Invalidez, Anulación, Extinción y Resolución del Contrato. Confusión de conceptos

Existen varias maneras de terminar con un contrato. Los conceptos usados pueden resultar parecidos y llevarnos a confusión. Debemos tener muy claro a qué se está refiriendo el texto en cada momento, pues podemos leer algo y pensar que se trata de otra cosa, con los dolores de cabeza posteriores que esto pueda plantear.

Así, tenemos, y deberemos saber diferenciar entre:

Invalidez del contrato

Puede producirse por vicio en el consentimiento de las partes, por error, dolo (mala fe contractual), amenazas o desproporción excesiva. El efecto es la anulación del contrato.

Anulación del contrato

Tiene el efecto retroactivo de habilitar a cada parte a la restitución de lo entregado conforme al contrato. Además, la parte que conoció o debió conocer la causa de la anulación tendrá que indemnizar a la otra por los daños y perjuicios causados. Si las causas de la anulación sólo afectan a unas cláusulas del contrato y no a su totalidad, la invalidez sólo afecta a éstas y no al contrato en su totalidad.

Extinción del contrato

Es la forma natural de conclusión del contrato. Cuando las partes contratantes cumplen con sus respectivas obligaciones según lo pactado el contrato queda automáticamente extinguido.

Resolución del contrato

Implican el incumplimiento total de lo pactado, la mora superior al plazo estipulado, la pérdida del objeto, quiebra o suspensión de pagos, por fuerza mayor, por riesgo imprevisible (hardship) o por mutuo acuerdo. Puede ser de dos tipos:

  • Resolución excusable: Se exoneran a las partes de toda responsabilidad del incumplimiento del contrato.
  • Resolución no excusable: Se demuestra que el incumplimiento del contrato fue debido a una actitud negligente de una de las partes, que debe resarcir a la otra por los daños y perjuicios causados.

Tres posibles maneras de Resolver Conflictos en Contratos Internacionales

A la hora de la aplicación del contrato internacional, es probable (aunque nunca deseable) que se produzca interpretaciones diferentes a la hora de desarrollar el contrato. Cuando las partes entran en desacuerdo pueden optarse por tres posibles soluciones:

  1. Transacción extrajudicial: las partes, a través de concesiones recíprocas, se compensa, quedando ambas conformes y evitando un pleito. En otras palabras, se trata de un arreglo amistoso sin necesidad de que medien terceras personas.
  2. Arbitraje Internacional: Las partes deciden acudir a un tercero (árbitro) y cumplir la decisión que éste imponga (el laudo arbitral). Generalmente el contrato debe indicar a quién o a qué organismo se debe acudir en caso de desavenencia de las partes. La institución más frecuentemente usada es la Corte de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional. Es sin duda una opción más profesional, rápida, confidencial y sencilla que acudir a los tribunales, con la ventaja de determinar a priori el coste del procedimiento. Los laudos arbitrales dictaminados por esta institución tienen en España la misma fuerza que una sentencia pronunciada por los Tribunales de Justicia.
  3. Tribunales de Justicia: Siempre deben ser nuestra última opción. (Juicios tengas y los ganes, que dicen los gitanos) Es la más cara, lenta y engorrosa de todas. Además, se añade la dificultad de pleitear en un país distinto al nuestro, con leyes y jueces distintos. Acudir a los tribunales debe evitarse a toda costa.